EVER CHANGING

Berlín se cuela en el interior de una vivienda llena de color, pensada para evolucionar con quienes la habitan. Una reforma integral de 108 m² en Valencia que rechaza la estética neutra para proponer una casa viva y con carácter propio. Una sucesión de bandas funcionales, conectadas por una pieza que actúa como eje vertebrador, organiza un espacio pensado para cambiar y seguir sorprendiendo.

Ever-Changing es un proyecto de rehabilitación integral en una vivienda de 108 m² situada en Valencia. Encargada por una pareja joven, la intervención parte de una premisa clara: una casa para ser vivida, un lugar que invita al cambio, una sucesión de experiencias.

El origen del proyecto parte del propio brief de los clientes que, desde el primer encuentro, dejaron claro lo que no querían: nada que recordara a un hotel, nada de atmósferas zen ni de la paleta beige que domina buena parte del interiorismo actual. Reclamaban una vivienda con identidad, color y textura propia, capaz de acompañar su forma de vivir y evolucionar junto a ellos.

La vivienda original, de planta alargada y estrecha, se despliega en forma de L hasta desembocar en el salón-comedor, orientado hacia la fachada. Sobre esa geometría heredada, el estudio ha superpuesto un ritmo de bandas transversales que van albergando el programa de la casa, intersectadas por una pieza de conexión que actúa como columna vertebral de la vivienda y articula la circulación entre la zona de día y la zona de noche.

La materialidad del proyecto se resume en una frase: color, calidez y un poquito de Berlín. La paleta combina un azul grisáceo profundo, un verde oliva, un beige cálido y un granate intenso, aplicados con determinación sobre la madera y el pavimento continuo que unifica los suelos de toda la vivienda. En la zona de día, el gran módulo de estanterías verde oliva del salón convive con piezas icónicas como la lámpara de pared 265 de Flos.

Ever-Changing no busca una imagen fija ni un estilo cerrado, sino un sistema flexible capaz de adaptarse al paso del tiempo y a la vida de quienes la habitan.

EVER CHANGING

Berlín se cuela en el interior de una vivienda llena de color, pensada para evolucionar con quienes la habitan. Una reforma integral de 108 m² en Valencia que rechaza la estética neutra para proponer una casa viva y con carácter propio. Una sucesión de bandas funcionales, conectadas por una pieza que actúa como eje vertebrador, organiza un espacio pensado para cambiar y seguir sorprendiendo.

Ever-Changing es un proyecto de rehabilitación integral en una vivienda de 108 m² situada en Valencia. Encargada por una pareja joven, la intervención parte de una premisa clara: una casa para ser vivida, un lugar que invita al cambio, una sucesión de experiencias.

El origen del proyecto parte del propio brief de los clientes que, desde el primer encuentro, dejaron claro lo que no querían: nada que recordara a un hotel, nada de atmósferas zen ni de la paleta beige que domina buena parte del interiorismo actual. Reclamaban una vivienda con identidad, color y textura propia, capaz de acompañar su forma de vivir y evolucionar junto a ellos.

La vivienda original, de planta alargada y estrecha, se despliega en forma de L hasta desembocar en el salón-comedor, orientado hacia la fachada. Sobre esa geometría heredada, el estudio ha superpuesto un ritmo de bandas transversales que van albergando el programa de la casa, intersectadas por una pieza de conexión que actúa como columna vertebral de la vivienda y articula la circulación entre la zona de día y la zona de noche.

La materialidad del proyecto se resume en una frase: color, calidez y un poquito de Berlín. La paleta combina un azul grisáceo profundo, un verde oliva, un beige cálido y un granate intenso, aplicados con determinación sobre la madera y el pavimento continuo que unifica los suelos de toda la vivienda. En la zona de día, el gran módulo de estanterías verde oliva del salón convive con piezas icónicas como la lámpara de pared 265 de Flos.

Ever-Changing no busca una imagen fija ni un estilo cerrado, sino un sistema flexible capaz de adaptarse al paso del tiempo y a la vida de quienes la habitan.