MEDITERRASIAN
Frente a la playa de Las Marinas en Denia, Mediterrasian fusiona la calidez mediterránea con la serenidad asiática en apenas 55 metros cuadrados. esta síntesis cultural se materializa a través de una estrategia precisa: tres materiales y tres funciones que articulan el espacio desde el equilibrio, el orden y la materia.
Mediterrasian, un proyecto de reforma e interiorismo en un apartamento de 55 metros cuadrados situado en la planta baja de un complejo residencial frente a la playa de Las Marinas, en Denia. La intervención propone una lectura calmada y esencial del espacio doméstico, proyectado desde la organización, la materialidad y el detalle.
Sin grandes cambios en la distribución, el proyecto conecta cocina y salón para abrir la zona de día y reorganiza algunos elementos fijos de los baños, con el objetivo de aprovechar al máximo la superficie disponible. La atención principal, sin embargo, se dirige a corregir los aspectos descuidados que suelen encontrarse en viviendas convencionales: techos con cambios de altura por instalaciones, recrecidos innecesarios, pilares mal integrados, encuentros de materiales mal resueltos. Paloma Bau ha tratado de armonizar lo fragmentado y de ordenar visual y constructivamente cada rincón.
Una vivienda basada en tres conceptos y tres materiales.
La estrategia del proyecto se basa en tres conceptos: equilibrio, orden y materia. A partir de esta base, se definen tres materiales aplicados a tres funciones: las piezas de obra organizan los espacios, la piedra natural se vincula al uso y la madera configura el mobiliario. Esta lógica se traslada con claridad a toda la vivienda.
Las piezas de obra cobran vida propia en cada rincón: emergen como un escalón que invita a salir a la terraza mientras sirve de base generosa para el sofá, se alzan en forma de arcada que abraza íntimamente la zona de cocina, se transforman en estantería que delimita con sutileza el área de almacenaje, y fluyen en curvas orgánicas que protegen las zonas húmedas del baño. En el dormitorio principal, un cabecero de obra enmarca la cama con presencia serena.
La piedra marrón perla abujardado, con su textura rugosa que recuerda al canto rodado pulido por las olas, encuentra su lugar natural en lavabos, bancadas y mesas, superficies que invitan al tacto y al uso cotidiano. El roble claro aporta calidez a través de estanterías y armarios, mientras que el microcemento abraza toda la vivienda como una segunda piel, unificando espacios y creando una continuidad visual y dotando al espacio de mayor espacialidad.
Fusión mediterránea y asiática a través de la materialidad.
La decoración refuerza la coherencia del conjunto. Se emplean linos y algodones naturales, combinados con barras y accesorios en color oscuro que aportan contraste. Las piezas de cerámica de Canoa Lab introducen un trabajo artesanal que dialoga con el resto de los materiales. La iluminación, diseñada a partir de papel de arroz y alabastro, añade una textura ligera y difusa, remitiendo tanto a la luz mediterránea como a ciertas atmósferas de estética asiática.
Inspirado por la costa de Denia, el mar, la arena y el canto rodado, Mediterrasian condensa en 55 metros cuadrados una interpretación arquitectónica del paisaje mediterráneo. El nombre une dos culturas a través del espacio: la materia y la calidez del Mediterráneo se equilibran con la serenidad, la precisión y el sentido del orden asociados al imaginario asiático. Esa fusión se hace tangible en los materiales, en la neutralidad de la paleta, en la contención formal y en el diálogo entre lo artesanal y lo estructural.
